Beatriz y Maria son unas de esas personas con las que nos toca trabajar temporalmente - aunque esa temporalidad dure más de una década - y ayudan a que las cosas sean más fáciles con su buen hacer o con su simple disposición a colaborar sin poner obstáculos en el camino.
Hace ya años que eso cambió porque yo regresé a mi lugar habitual y siempre me quedó la espinita de no habérselo agradecido de manera clara.
Más o menos coincidente con ese regreso mío a mi cotidianeidad me inicié en este mundillo, paralelo a mi mundo real, en un viaje que - como decía el otro día Alexandram, que estrena blog - es un viaje sin retorno.
Y sí les regalé alguna vez una jarrita o unas naranjas, no sé, alguna minucia poco-espacio, y sí me hice en un momento determinado con dos pequeños cuelga llaves para hacerles un algo.
Pero por unas cosas o por otras eso se fue demorando, y además no me gusta regalar escenitas si no tengo claro que van a gustar a quien las reciba, hasta que un día en diciembre pasado me dijeron que habían visto mis Al ponerse el sol y Nada como un libro y les habían encantado.
Y como la navidad se acercaba, era el momento. Así un fin de semana tomé mis cajitas cuelga llaves y me puse a ello. No era fácil porque son una chispa diminutas : 9 x 12 cm por 2,5 cm de fondo y a mayores con el travesaño ese central donde se atornillan las alcayatas y el lateral que hace de tope de cierre, que parecerá una tontería pero condicionan...
Me planteé si dos parecidas o dos completamente distintas y como el objetivo además era divertirme, opté por la última opción. En principio las hice pensando en a quien las destinaría, pero después decidí que ellas eligieran. Y con bastante consenso por ambas partes, Bea se adjudicó la blanca y Maria se quedó con la azul, que mostraré en detalle otro día:
Se trata de un rinconcito jardinero, por eso el verdín se extiende incluso al cristal ...en ambas para evitar que el marco de la puerta se lo llevara todo, alcé con un recorte de porespán la meseta de base y aproveché el travesaño para apoyar una balda :
En este caso preparé para el estante superior una lata vieja con esquejes, un cestillo de sobres de semilla y una plantita que es la primera que he montado con un material que a última hora casi no consigo en Madrid ...por cierto que se ve fatal en la fotografía, pero ya no puedo repetirla...
En la zona inferior coloqué unos palillos torneados en el hueco de las alcayatas para colgar unas tijeras de podar y una regadera que olvidé fotografiar sola pero que me quedó muy aparente:
Y unas plantitas y un poco de tierra para relleno o trasplantar :
Y el juego de perseguir la luz, ya saben ....
Me dejan además que muestre algunas cosillas enviadas, frutos de algún sorteíllo, meloquedo o similar :
A Alexandram :
A Mavara :
A Pilar6373:
A Victoriacm:
A Zulueta:
