Ni siquiera pensaba yo fotografíar estos libros que preparé para el despacho de mi padre, pero siendo hoy día del libro, era impensable no hacerlo, él fué quien me enseñó a amar los libros ...con pesar de la Sra Amparo que siempre le decía : la niña ya tiene libros bastantes ...cantinela que solía repetir cada vez que yo le compraba un libro a mi hija ...
En fin, que preparé unos cuantos y reuní además un montón de carpetas que he ido recibiendo a lo largo de estos años ...lo siento, pero soy incapaz de decir de quien es cada carpeta ...
Lo cierto es que fuí juntándolas, sin saber que algún dia tendrían este destino, si no las tuviera hubiese tenido que facbricarlas, el despacho de mi padre sin muchas carpetas es impensable ...ahí las tengo, medio metro de carpetas ...eso sí, estas minis las he vaciado de papeles y en las tapas no he puesto ninguna inscripción, están completamente nuevas ...no merece la pena explicar el por qué ...
También había yo preparado el diccionario rojo, ese ya lo vieron ustedes ...mi padre era de carrera maestro de escuela y de profesión secretario de administración local, o sea de ayuntamiento. Era la época en que no se podía pasar más hambre que un maestro, o eso se decía, así que mi padre ni siquiera llegó a ejercer ni lo intentó, se presentó a las primeras oposiciones que se convocaron. El diccionario rojo fué el que utlizó él en su bachiller y después me lo pasó a mi, que lo utilicé en el mio ...es un diccionario viajado...La Coruña, Soria, Zamora, León, Madrid, León y otra vez La Coruña...sí...lo de la A fué posterior ...y es sobre todo un diccionario vivido ...al irme de casa de mis padres se vino conmigo ...
Pero un buen día, un ser innombrable, a quien mi padre siempre trató como a un hijo, lo hizo desaparecer entre los zapatos, sólo por el placer de hacerme daño, y años después lo envió en una caja a almacenar ...donde aún debe estar si alguien no lo ha quemado ...mi padre antes de irse ya había perdido las palabras, estupefacto con su más próximo entorno, y en este momento las palabras se perdieron incluso del diccionario...y así está ahora en el despacho de mi padre, sin palabras ...
en estas circunstancias, ustedes lo comprenderán, no me quedó más remedio que preparar un diccionario enciclopédico lleno de palabras ...
y eso hice...además mi padre era muy de enciclopedias ...conservo una enciclopedia de no sé cuantos tomos El Mundo de los Niños, el Espasa Calpe aquel famoso en doce tomos, otra enciclopedia de jardinería en seis tomos ...
En fin, que a falta de buena ayuda de carpintería decidí explorar con las cajas de cartón, chinesas desde luego, y busqué una - no fué fácil- que tuviera más fondo que las corrientes ( ésta mide 32 x 22 x 15 cm) , y de mis cajones saqué una mesa de despacho que me envió un día Sulay y una librería de Viti, empecé el enredo ...
Pero el despacho de mi padre, en todas las casas que recuerdo, tenía ventana al fondo, tras la mesa, así que me puse a buscar por mis cajones y rescaté una puerta vidriera que una vez me envió Maluga, y como el cartón se corta sin problemas con un buen cuter, ni tan mal ...y empecé a replantear...
lo cierto es que visto el efecto de la ventana al fondo - me encanta esa luz y esa especie de bruma que genera - me juré no volver a hacer ninguna escena sin ese recurso, pero lo incumplí ...ya tengo dos más, posteriores, sin esa luz que me parece a mi impagable ...fabriqué una lámpara con un led que tenía por ahí, de las navidades pasadas, un plástico para la tulipa que tenía en algún cajón, pero no me presunten de que es, un platillo de papel y un abalorio para tapar el hueco en el techo...el cable va pegado por fuera arriba y la petaca de la pila en la trasera ...la tulipa con unas manos de esmalte transparente hace un vidrio de primera...
Ya lo ven, mucha piel en esta escena...que me ha resultado profundamente terapéutica, entre otras cosas me he dado cuenta de que al final conservo muchos objetos tangibles de mi padre : sus carpetas, sus enciclopedias, un camelio, un viburnum, un bambú, todas esas cosillas que he minimizado, la cadena con la Virgen del Carmen que llevaba él siempre al cuello y sólo me he quitado - me han quitado - para ir al quirófano una vez ...por no hablar de lo intangible ...pero es que el día que lo enterramos me entró de noche una especie de ataque de pánico porque no recordaba su cara y pensé que ni siquiera tenía fotografías suyas, al punto de que nos quedamos mi hijo y yo toda la noche en esta casa - todos los demás se fueron, hacía mucho frio - revisando sobres de fotografías para buscar fotos de mi padre ... y aunque pasados los años he aprendido que no preciso tener ni tocar nada para recordarle, siempre es un alivio, un apoyo, poder apoyar la mano en algo ...
Ustedes disculpen, prometo esconder mi pájaro azul y dejarle salir sólo de noche, cuando nadie lo ve...






























